Tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos... Es una frase bastante utilizada en estos tiempos, pero hoy en día me tocó comprobar su acertividad.
De pronto, cuando se piensa que no queda nada más por hacer aparece alguien que se opone a todo lo que te han dicho durante los últimos años y te abre un poco abruptamente los ojos. Las esperanzas reaparecen temerosas entre las tinieblas y nace una pequeña sonrisa.
Aunque mi rabia y tristeza no disminuye debido a que aquellas personas están viviendo felices como si nada, pero a la larga sé que el daño ya está hecho y agradezco que sea éste y no otro.
La ansiedad poco a poco me consume, tengo ganas de que los días pasen rápidamente y poder ver que las cosas toman un mejor rumbo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario