Camino por las calles de la cuidad que me vio nacer hace ya veintisiete años.
Todo está oscuro, desierto, es tarde y los habitantes se encuentran dentro de sus casas, tranquilos, abrigados, sin sospechar lo que sucede a su alrededor. Algunos duermen, otros han optado por desvelarse con algún programa que están pasando por la televisión, los más trabajólicos están frente a sus computadores personales intentando sacar una buena campaña publicitaria o preparando una clase para un grupo de universitarios que yacen casi inconcientes con una botella de alcohol en sus manos e intentan vanamente escapar de sus obligaciones y problemas en algún extraño burdel. Que ilusos son todos ellos, que tontos son al malgastar su tiempo en cosas tan poco valiosas, en vez de preocuparse de las cosas que realmente importan y son necesarias para poder continuar respirando.
Pero nada de eso importa ya, sé que debo continuar mi camino, conseguir lo que me propuse. No quiero ser como esos mediocres cobardes que se arrepienten y por temor dejan de luchar por lo que realmente desean, esta lucha empezó hace mucho tiempo y no estoy dispuesto a desecharla.
Estoy a pasos de lograr mi cometido, solo debo caminar un poco más y por fin me veré enfrentado a lo que deseo, mientras lo hago, sutilmente rozo un pequeño bulto en el costado de mi pantalón y mi piel se eriza… pero ¿seré capaz? Es lo que me vengo cuestionando hace mucho y ya no es hora de seguir haciéndolo, si llegue hasta acá es por que estoy totalmente convencido de mi victoria.
Luego de algunos minutos llego con las manos algo temblorosas, mi objetivo está mas cerca que nunca. Me detengo ante la enorme casa y entro, las puertas están abiertas, la suerte está de mi parte, me deslizo cuidadosamente por el lugar hasta una habitación. Y ahí está, la razón de todo lo que estoy sintiendo, el motivo que me impulsa a hacer todo esto, es la mujer que tanto daño me hizo.
Extraigo aquel molesto bulto y lo desenvuelvo… entro en un estado de éxtasis, por fin he logrado empuñar mi arma y mi objetivo esta casi cumplido…
solo debo tirar del gatillo…
Todo está oscuro, desierto, es tarde y los habitantes se encuentran dentro de sus casas, tranquilos, abrigados, sin sospechar lo que sucede a su alrededor. Algunos duermen, otros han optado por desvelarse con algún programa que están pasando por la televisión, los más trabajólicos están frente a sus computadores personales intentando sacar una buena campaña publicitaria o preparando una clase para un grupo de universitarios que yacen casi inconcientes con una botella de alcohol en sus manos e intentan vanamente escapar de sus obligaciones y problemas en algún extraño burdel. Que ilusos son todos ellos, que tontos son al malgastar su tiempo en cosas tan poco valiosas, en vez de preocuparse de las cosas que realmente importan y son necesarias para poder continuar respirando.
Pero nada de eso importa ya, sé que debo continuar mi camino, conseguir lo que me propuse. No quiero ser como esos mediocres cobardes que se arrepienten y por temor dejan de luchar por lo que realmente desean, esta lucha empezó hace mucho tiempo y no estoy dispuesto a desecharla.
Estoy a pasos de lograr mi cometido, solo debo caminar un poco más y por fin me veré enfrentado a lo que deseo, mientras lo hago, sutilmente rozo un pequeño bulto en el costado de mi pantalón y mi piel se eriza… pero ¿seré capaz? Es lo que me vengo cuestionando hace mucho y ya no es hora de seguir haciéndolo, si llegue hasta acá es por que estoy totalmente convencido de mi victoria.
Luego de algunos minutos llego con las manos algo temblorosas, mi objetivo está mas cerca que nunca. Me detengo ante la enorme casa y entro, las puertas están abiertas, la suerte está de mi parte, me deslizo cuidadosamente por el lugar hasta una habitación. Y ahí está, la razón de todo lo que estoy sintiendo, el motivo que me impulsa a hacer todo esto, es la mujer que tanto daño me hizo.
Extraigo aquel molesto bulto y lo desenvuelvo… entro en un estado de éxtasis, por fin he logrado empuñar mi arma y mi objetivo esta casi cumplido…
solo debo tirar del gatillo…
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